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Remedios Caseros para Gases en Niños

por Claudia Ceballos
Remedios Caseros para Gases en Niños

Remedios Caseros para los Gases en Niños: Guía para Padres

Casi todos los bebés y niños pequeños pasan por episodios de gases. De hecho, una persona sana puede expulsar gases entre 13 y 21 veces al día sin que eso represente un problema de salud (Mayo Clinic). Pero cuando el aire se queda atrapado en el intestino y tu hijo llora, se retuerce o no puede dormir, necesitas soluciones claras. En esta guía te compartimos los remedios caseros para los gases en niños que de verdad funcionan, respaldados por pediatras y por la experiencia de acompañar a familias en consulta.

Puntos clave

  • Los gases son normales: un niño sano puede expulsar hasta 20 al día. El problema surge cuando quedan atrapados.
  • El masaje abdominal en el sentido de las manecillas del reloj es la técnica casera con más respaldo pediátrico.
  • El ejercicio de “bicicleta” con las piernas y el calor suave en la pancita ayudan a liberar el aire atrapado en minutos.
  • La manzanilla solo se recomienda en mayores de 6 meses y en cantidades pequeñas; nunca en recién nacidos.
  • Acude al pediatra si hay fiebre, sangre en las heces, vómito o el llanto dura más de 3 horas sin consuelo.

¿Por qué se producen los gases en los niños?

El gas intestinal tiene dos orígenes principales: el aire que tu hijo traga al comer o llorar, y la fermentación de ciertos alimentos por las bacterias del intestino grueso (NIDDK/NIH).

En los primeros meses de vida el sistema digestivo todavía está madurando. Un recién nacido no coordina bien la succión y con frecuencia traga aire junto con la leche. Por eso los gases son tan comunes durante los primeros tres meses. En niños más grandes, la causa suele estar en lo que comen: legumbres, lácteos enteros, brócoli, coliflor, refrescos y ciertos cereales ricos en fibra son los principales sospechosos.

Hay un tercer factor que pocos padres conocen: la disquecia del lactante. Se trata de una dificultad temporal para relajar los músculos del suelo pélvico y permitir la salida del gas o las heces. El bebé puja, se pone rojo y llora, pero no porque le duela, sino porque aún no sabe coordinar esa musculatura. Con el masaje y el movimiento de piernas esto se resuelve solo en semanas.

¿Cuáles son los síntomas de gases en los niños?

Reconocer los gases a tiempo te ahorra angustia. Las señales más frecuentes, según los pediatras de Banner Health, son:

  • Llanto agudo e inconsolable, sobre todo después de las tomas.
  • Vientre duro o visiblemente inflamado (distensión abdominal).
  • Piernas encogidas hacia el abdomen y puños apretados.
  • Eructos frecuentes o intentos de eructar sin éxito.
  • Flatulencias con olor fuerte.
  • Mejoría evidente tras expulsar el gas o después de un masaje abdominal.

En niños que ya hablan, la molestia se describe como “me duele la panza” o señalan el área alrededor del ombligo. El dolor suele ir y venir, no es constante como el de una apendicitis, y mejora al mover las piernas o al ir al baño.

Remedios caseros seguros para aliviar los gases en niños

Cuando ves a tu hijo incómodo, tu instinto busca una solución rápida. Estos son los remedios que funcionan una y otra vez en consulta, ordenados del más inmediato al que requiere más constancia.

Masaje abdominal suave

Es el recurso número uno. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda colocar al bebé boca arriba y hacer movimientos circulares suaves sobre su abdomen en el sentido de las manecillas del reloj (HealthyChildren.org). Esa dirección sigue el tránsito natural del intestino grueso y ayuda a movilizar las burbujas de aire atrapadas.

Cómo hacerlo paso a paso:

  1. Lávate las manos y asegúrate de que estén tibias.
  2. Acuesta al niño boca arriba en una superficie segura.
  3. Coloca la palma abierta sobre su ombligo y desliza en círculos amplios hacia la derecha (sentido horario).
  4. Aplica una presión suave pero firme, como si amasaras una masa delicada.
  5. Repite durante 3 a 5 minutos.

En niños mayores de 2 años puedes usar una crema o aceite vegetal para que el masaje fluya mejor.

Ejercicio de bicicleta con las piernas

El movimiento de pedaleo comprime y libera rítmicamente el abdomen, lo que ayuda a desplazar el gas atrapado hacia la salida. Túmbale boca arriba, sujeta sus tobillos con suavidad y mueve sus piernas como si pedaleara. Hazlo de 1 a 2 minutos, descansa y repite. En bebés muy pequeños conviene hacerlo media hora después de la toma para evitar el reflujo.

Un truco extra: después del pedaleo, junta ambas rodillas y llévalas despacio hacia el pecho del niño. Mantén esa posición 10 segundos y suelta. Muchas veces el gas sale casi de inmediato.

Compresa tibia en el abdomen

El calor relaja la musculatura lisa del intestino. Una compresa tibia (nunca caliente) sobre la pancita durante 5 minutos puede aliviar los cólicos por gases.

Usa una toallita de algodón humedecida con agua tibia y escurrida, o una bolsa térmica de semillas. Prueba siempre la temperatura en tu antebrazo antes de ponerla sobre la piel del niño. Envuélvela en una tela fina. Puedes combinarlo con el masaje: primero el calor 5 minutos, después el masaje circular.

Técnica correcta de alimentación y eructo

Muchos gases se previenen ajustando cómo come tu hijo. Si toma pecho, revisa que el sellado de la boca contra el pezón sea amplio; si escuchas un chasquido durante la succión, está entrando aire (Abbott Contigo MX).

Con biberón, inclina el frasco de modo que la tetina esté siempre llena de leche, nunca de aire. Los biberones con sistemas anticólicos marcan una diferencia notable en bebés muy propensos a los gases.

Una regla que no se negocia: hacer eructar al bebé a la mitad y al final de cada toma. Colócalo vertical sobre tu hombro y da palmaditas suaves y rítmicas en la espalda baja.

Ajustes en la alimentación del niño (y de la mamá si lacta)

Si tu bebé toma leche materna, ciertos alimentos que tú consumes pueden intensificar los gases: lácteos de vaca, brócoli, coliflor, cebolla, ajo y chocolate. Retira un alimento por semana y observa si hay cambios.

Si tu hijo ya come sólidos, reduce temporalmente legumbres, coles, manzana cruda, pera, durazno y cereales integrales en exceso. No los elimines para siempre, porque son nutritivos: disminuye las porciones y observa.

En niños con intolerancia a la lactosa, cambiar a leche deslactosada o a alternativas vegetales fortificadas puede resolver el problema en días (NIDDK/NIH).

Hidratación adecuada

Un niño estreñido casi siempre tiene más gases. El agua ayuda a que las heces se mantengan blandas. Ofrece agua simple a lo largo del día. En bebés menores de 6 meses la lactancia materna o de fórmula cubre el requerimiento; no necesitan agua adicional.

En niños mayores de 6 meses, una tacita pequeña de té tibio de hinojo después de la comida puede ayudar. El hinojo es una de las hierbas más estudiadas para los gases infantiles.

Probióticos a través de los alimentos

Los probióticos son bacterias vivas beneficiosas que ayudan a equilibrar la flora intestinal. En pediatría, ciertas cepas como Lactobacillus reuteri han demostrado reducir los cólicos del lactante en bebés alimentados al pecho.

Antes de comprar suplementos, empieza por los alimentos fermentados. Para niños mayores de 1 año, el yogur natural con cultivos vivos y el kéfir son fuentes accesibles y seguras. Busca en la etiqueta la leyenda “cultivos vivos activos” (Children’s Hospital of Philadelphia).

Una precaución importante: los niños con el sistema inmunológico comprometido, con catéteres venosos centrales o enfermedades graves no deben tomar probióticos sin supervisión médica estricta.

Infusión de manzanilla: usarla con precaución

La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes que ayudan a la musculatura intestinal. Sin embargo, no es para todos los niños. La AAP recomienda lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses; solo después se puede considerar introducir pequeñas cantidades de infusiones herbales.

Reglas claras si decides usarla:

  • Nunca antes de los 6 meses de edad.
  • Ofrece de 30 a 60 ml como máximo, una vez al día.
  • Prepara la infusión con una bolsita comercial de farmacia y deja que repose 3 minutos. No uses hierbas a granel de mercados o herbolarios, porque pueden contener contaminantes hepatotóxicos.
  • Suspende de inmediato si aparece sarpullido, hinchazón de labios, diarrea o letargo.
  • Si tu hijo tiene alergia a la ambrosía, crisantemos, margaritas o caléndula, evita la manzanilla: pertenece a la misma familia botánica.

¿Qué alimentos ayudan y cuáles producen más gases?

Alimentos que ayudanAlimentos que pueden producir gases
Papaya (contiene papaína)Frijoles, lentejas, garbanzos
Yogur natural con cultivos vivosBrócoli, coliflor, repollo
Plátano maduroManzana cruda, pera, durazno
Avena cocida (fibra soluble suave)Cereales integrales en exceso
Zanahoria cocida, calabaza, chayoteLeche entera y quesos madurados (si hay intolerancia)
Agua simple abundanteRefrescos y bebidas gasificadas
Pechuga de pollo, pescado blancoAlimentos fritos y capeados
Té de hinojo (mayores de 6 meses)Chicles y caramelos (aumentan el aire deglutido)

No se trata de eliminar grupos enteros de alimentos para siempre. Las legumbres son una fuente excelente de proteína vegetal y fibra. La clave está en la preparación: remojar los frijoles 12 horas antes de cocinarlos y desechar el agua de remojo reduce los compuestos que fermentan en el intestino.

Cuándo acudir al pediatra: señales de alarma que no debes ignorar

Los gases comunes no son peligrosos. Pero ciertos signos indican que algo más está pasando. La regla general: si el dolor despierta al niño por la noche de forma repetida, si hay cambios en las evacuaciones que duran más de 5 días o si el llanto sobrepasa las 3 horas diarias sin consuelo, hay que consultar.

Busca atención pediátrica inmediata si notas:

  • Sangre en las heces (roja o negra).
  • Vómito verde, con sangre o en proyectil.
  • Fiebre de 38.5 °C o más.
  • Abdomen duro como tabla, que no cede al tacto.
  • Pérdida de peso o falta de ganancia de peso en el lactante.
  • Diarrea que dura más de 3 días.
  • El niño se niega a comer durante varias tomas seguidas.
  • Llanto inconsolable que dura más de 3 horas y no responde a ninguna técnica.

Estos síntomas pueden indicar condiciones que requieren diagnóstico, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico, intolerancia a la proteína de leche de vaca, infecciones intestinales o, en casos muy raros, obstrucciones (Mayo Clinic).

Preguntas frecuentes sobre los gases en niños

¿A partir de qué edad puedo darle infusiones para los gases a mi hijo?

La AAP recomienda lactancia exclusiva los primeros 6 meses. Después de esa edad se pueden ofrecer pequeñas cantidades de infusiones suaves como hinojo o manzanilla, entre 30 y 60 ml al día, siempre de fuentes seguras (farmacia, no a granel).

¿Las gotas de simeticona realmente funcionan para los gases del bebé?

La evidencia es débil. Los estudios no han demostrado un beneficio claro de la simeticona para los cólicos y los pediatras recomiendan cada vez más no usarla. Si decides probarlas, consulta antes con tu pediatra.

¿Puedo usar aceites esenciales para el masaje abdominal?

No se recomienda aplicar aceites esenciales directamente sobre la piel del bebé; pueden causar irritación. Usa aceite vegetal (almendras, coco fraccionado, oliva) o una crema neutra sin fragancia. En mayores de 2 años, consulta con el pediatra.

¿El “agua de gripe” o las infusiones de anís estrellado son seguras para los bebés?

No. El anís estrellado puede contener compuestos neurotóxicos si se confunde con la variedad japonesa. El “agua de gripe” no tiene composición estandarizada ni respaldo científico. Mejor opta por los masajes y el movimiento de piernas, que son gratuitos y sin riesgo.

Nota importante: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Cada niño es distinto. Antes de probar cualquier remedio, hierba o cambio en la alimentación, consulta con tu pediatra, especialmente si tu hijo es menor de 1 año o tiene alguna condición médica diagnosticada.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad puedo darle infusiones para los gases a mi hijo?

La Academia Americana de Pediatría recomienda lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses. Después de esa edad, se pueden ofrecer entre 30 y 60 ml diarios de infusiones suaves como hinojo o manzanilla, siempre compradas en farmacia y nunca a granel.

¿Las gotas de simeticona realmente funcionan para los gases del bebé?

La evidencia es débil. Los estudios no han demostrado un beneficio claro de la simeticona para los cólicos infantiles y muchos pediatras ya no la recomiendan. Si decides usarlas, consulta antes con tu médico.

¿Puedo usar aceites esenciales para el masaje abdominal de mi bebé?

No se recomienda aplicar aceites esenciales directamente sobre la piel del bebé porque pueden causar irritación. Usa aceite vegetal de almendras, coco fraccionado u oliva. En mayores de 2 años, consulta con el pediatra antes de usar aceites esenciales diluidos.

¿El 'agua de gripe' o las infusiones de anís estrellado son seguras para los gases en bebés?

No. El anís estrellado puede contener compuestos neurotóxicos si se confunde con la variedad japonesa. El 'agua de gripe' no tiene composición estandarizada ni respaldo científico. Los masajes y el movimiento de piernas son más seguros y efectivos.

Aviso: Este contenido es solo informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud. Consulta siempre a tu médico o nutricionista antes de realizar cambios en tu dieta o estilo de vida.
Claudia Ceballos

Claudia Ceballos

Profesora Universitaria Especialista en Biología y Química, Educación para la Salud y Tecnología Educativa. Máster en Ciencias de la Educación y TIC.

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