Histidina

La Histidina es uno de los 9 aminoácidos esenciales de los 20 que tienen nuestras células, el cual nuestro cuerpo no lo puede producir, por ende se debe consumir a través de los alimentos o suplementos. Bacterias, hongos y plantas pueden biosintetizarlo.

Se abrevia como His o H. Su grupo funcional orgánico es el imidazol cargado positivamente. Fue extraído por primera vez en Alemania por Albrecht Kossel en 1896.

La carne, productos lácteos, el pollo y el pescado contienen histidina. La histidina es un predecesor de la histamina, en la que se convierte mediante una descarboxilación. La histamina es una sustancia liberada por las células del sistema inmune durante las reacciones alérgicas. Participa también en el mantenimiento y reacción de los tejidos sanos, especialmente en la mielina que es la que cubre las neuronas.

Función

La histidina impulsa la creación de los glóbulos blancos y rojos de la sangre, por lo que no solamente favorece el sistema inmunológico sino que evita la anemia.
Es una base para la producción de histamina, ayudando a impedir las enfermedades infecciosas y robustecer las defensas.

La histidina previene la arterosclerosis y reduce la hipertensión por vasodilatación arterial. Todo esto mejora la circulación de la sangre constituyendo un buen aliado para la prevención de enfermedades como la trombosis, angina de pecho y el infarto trombosis.

Es necesaria para reparar y cicatrizar los tejidos, en caso de hematomas, esguinces, heridas, distensiones, herida, fracturas de huesos, quemaduras en la piel, se verán mejoradas por el aporte de este aminoácido en la alimentación.

Ejerce una función preservadora del sistema nervioso, puesto que asegura la correcta conservación de la vaina de mielina de las neuronas del cerebro, las facultadas de propiciar las conexiones neuronales y promover el estado de alerta

Este aminoácido integra un buen antioxidante idóneo para neutralizar la acción perjudicial de los radicales libres. De esta manera esta calificado en neutralizar las toxinas creadas por el propio metabolismo organismo, como también aquellas oriundas de componentes externos, tales como: humo de tabaco, de alimentos en mal estado, aires contaminados, metales pesados, daños producidos por radiación, etc.

Ayuda a mejorar la digestión. Por ser un buen estimulante en la producción de los jugos gástricos.

Posee propiedades antiinflamatorias, diurético y reduce la formación del ácido úrico, lo cual resulta muy adecuado en la prevención y tratamiento de algunas enfermedades como la gota o la artritis reumatoide.

Puede colaborar a solucionar problemas de deseo sexual e impotencia.

Simultáneamente con la hormona del crecimiento, fomenta un adecuado desarrollo del cuerpo hasta llegar a la edad adulta, donde culmina el crecimiento corporal.

Dosis diaria recomendada

La ingesta típica de histidina oscila entre 4 a 5 gramos diarios en adultos normales. Sin embargo, las dosis máximas seguras de histidina todavía no han sido establecidas para los niños pequeños, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, así como aquellos con enfermedades renales y hepáticas.

Alimentos que la contienen

Entre los alimentos que contienen más Histidina en porciones de un kilogramo, tenemos:

  • Vinagre balsámico, 4000 mg de Histidina (His)
  • Productos derivados de soja, 2.300 mg de His
  • Queso roquefort, 2000 mg de His
  • Semiconservas de anchoas, 1500 mg de His
  • Pescado congelado, 894 mg de His
  • Queso blanco, 556,4 mg de His
  • Vinagre, 500 mg de His
  • Leche cruda, 389,9 mg de His
  • Carnes curadas (chorizo, salchicha, salchichón, salami) 350 mg de His
  • Col blanca fermentada, 10 – 200 mg de His
  • Leche pasteurizada, 162 mg de His
  • Espinacas, 20 – 30 mg de His
  • Berenjena, 26 mg de His
  • Aguacate, 23 mg de His
  • Pescado fresco, 19,75 mg de His

Déficit de Histidina

Su escasez puede ocasionar una serie de alteraciones en el organismo, tales como: respuesta inmunitaria deficiente, mayor propensión a los vómitos durante el embarazo, mayor predisposición a la acumulación de radicales libres y trastornos auditivos.

Exceso de Histidina

Algunas formas de intoxicación alimentaria, se deben a la conversión del aminoácido histidina en histamina, presente en la comida descompuesta o mal refrigerada, como el pescado.

La intolerancia a la histidina se origina cuando no es posible un equilibrio entre la acumulación de este aminoácido y a su degradación. En personas sanas la histidina de origen alimenticio es fácilmente degradada, frente a personas con intolerancia a la histidina, en las que esta sustancia acabará por adquirir niveles tóxicos. De esta manera la acumulación del mismo puede acarrear dolor de cabeza, asma, moqueo, hipotensión, arritmia, urticaria, ansiedad, enrojecimiento de la piel, etc.

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